Es típico que cuando se da por terminada una relación, el mundo de cualquiera de las dos partes involucradas se venga abajo. Generalmente el de la mujer, por si se lo preguntaban.
Hace unas cuantas noches estaba platicando con Bonbon, ella y yo estamos viviendo una situación similar en cuanto a cosas del corazón se refiere, entonces me preguntó lo que alguna vez llegué a preguntarme yo misma muchas veces:
Yo tardé días, semanas si no es que hasta un mes para encontrar una respuesta a tal cuestión, no es nada del otro mundo, no es algo que los dejará en shock... No es para nada sorprendente decirles que los hombres -vamos generalizando para que se lea más bonito, pero conste que no son todos-... Chan, chan, chan, chaaaaan♪
Hace unas cuantas noches estaba platicando con Bonbon, ella y yo estamos viviendo una situación similar en cuanto a cosas del corazón se refiere, entonces me preguntó lo que alguna vez llegué a preguntarme yo misma muchas veces:
Si ya no siente nada por mi, si ya no quiere nada conmigo, ¿por qué me busca?
Yo tardé días, semanas si no es que hasta un mes para encontrar una respuesta a tal cuestión, no es nada del otro mundo, no es algo que los dejará en shock... No es para nada sorprendente decirles que los hombres -vamos generalizando para que se lea más bonito, pero conste que no son todos-... Chan, chan, chan, chaaaaan♪
¡NO SABEN ESTAR SOLOS!
Apuesto a que ya lo sabían, y si no, al menos lo sospechaban. No es raro que mientras tu ex este solito y que no le maulle ni el gato del vecino, te va a buscar, pero ojo, porque solo lo hace con la única, mal sana y jodida intensión de pasar el rato; tú aceptas porque bueno, pues es tu ex, todo es muy reciente y aún lo quieres, y mil justificaciones más que siempre tendremos para poder ver al susodicho.
Cof, coof!!
...como ya lo habrán notado, tanto vómito verbal tiene un motivo y lo confieso antes de que me empache: he visto al chaparro un par de veces y hemos salido, única y exclusivamente como amigos, pero nos hemos visto. Me regresé al principio. Al jodido principio.
Es bien difícil, yo sé que no es imposible, pero si está cabrón evitar personas, palabras, momentos; sobre todo si se trata de una persona que amas-te, palabras que al escucharlas hacen que te empiecen a revolotear millones de mariposas en el estómago; momentos que... bueno, momentos propiciados por las palabras y el aleteo de tanta mariposa.
Es imposible no sentir, al menos para mi. Habemos personas que simplemente no podemos dejar de sentir, ni siquiera sabemos fingir que no sentimos, y no es por hacerme la martir pero somos las que más sufrimos: desengaños, desamores y mil-cosas-hormonales-emocionales-físicas-y-patológicas-a-las-que-podamos-culpar, etcétera...
Podría decirles cómo me siento, pero eso ni yo misma lo sé. Conozco la sensación, pero desconozco cómo se le puede llamar: no es amor, no es felicidad, no es placer, no es nada de eso, sin embargo sé que irónicamente es una mezcla rara de todo eso: felicidad, complicidad, amor, nostalgia, confusión y su mínima pero imprescindible dosis de odio.
Podría decir que la mayor parte del tiempo estoy bien, pero mentiría, a veces me gustaría estar REALMENTE bien, y con realmente me refiero a que nada me preocupara, que todo a mi al rededor fuera de verdad rosa, rosa brillante y que mis ojos no se inundaran cada tres días por culpa de tantas mutaciones de carácter . Evitar todo eso está en mis manos, porque si estoy consiente de que me busca por la razón que ya les mencioné y una sigue ahí de tontuela, pues ahora si que el por su gusto es buey...
Ningún ser humano -hombre o mujer- sabe estar solo -me incluyo-, y menos cuando terminas una relación de tantos años, que mas que en amor, se basaba en costumbre. Y es que como dice la canción, hay veces que la costumbre es más fuerte que el amor♪... Sabias palabras Rocío, sabias!
De vez en cuando me pongo a pensar en lo mucho que me ha dañado Don Enano -adjetivo cortesía de P. de M.-, en lo mucho que me jodió y me sigue jodiéndo; en lo mucho que me mintió y en lo mucho que, obviamente, me sigue mintiendo y no puedo evitar sentir tanta frustración por no ser capaz de odiarlo como debe de ser, por no poder mantenerme alejada de eso que tanto daño me hace, y es que aunque estuvimos juntos mucho tiempo, él no supo valorarlo, ni lo sabe, ni sabrá hacer.
Podremos terminar mil veces agarrados del chongo, podrá decirme lo mucho que me detesta y podré llorar un mes completo como estúpida, pero si de algo estoy segura es de que a pesar de lo mucho que lo quiero, y de que irónicamente llegue a extrañarlo más de una vez a la semana, ya NO lo necesito y sé que muy pronto podré decirle definitivamente adiós.
Y sí, a veces siento que no me puedo fiar de la palabra amor, en éstos tiempos caóticos se ha vuelto por demás rebuscada y gastada.

