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sábado, 26 de septiembre de 2009

El amor de mi vida

Hace ya algunos meses, cuando estaba completamente destrozada por mi rompimiento con the unspokable, en una de las tantas terapeadas que me dio una amiga, me preguntó:

- Crees que él es el amor de tu vida?

Sin pensarlo dos veces le respondí que sí, que él era al amor de mi vida, que ya no volvería a amar -ni siquiera querer- a nadie más, blah.

Ella me dijo algo muy acertado, que me dejó pensando un buen y que me ayudó muchísimo.

"Nadie sabe quién es el amor de su vida hasta que está en sus últimos momentos de vida, la única persona que puede recordar, la única persona que desea volver a ver, la única persona que de verdad amó, esa persona habrá sido el amor de su vida..."

De cierta manera tiene mucha lógica, a lo largo de nuestras vidas, tuvimos, tenemos y vamos a tener muchos amores, unos se irán, otros seguirán en el camino, no de la misma manera, pero seguirán, sin embargo sólo uno trascenderá, sólo uno logrará adentrarse real y profundamente en nuestras vidas, lo necesario como para nunca olvidar, pero lo suficiente para poder vivir sin él.

Nos vamos a casar, pero nadie dijo nunca que es regla que con quien te casas es el amor de tu vida, si así fuera, el divorcio no existiera. Vamos a vivir muchos años con esa persona y seguramente en algún momento de nuestras vidas olvidaremos a los demás, pero si amaste realmente, esa persona vendrá a ti en esencia el día que la necesites, regresará envuelta en recuerdos y entonces sabrás que de verdad sentiste, que tuviste la fortuna de conocer el amor, y que a pesar de las circunstancias, lo sigues haciendo; pero deben saber que cuando ese momento llegue, no se vale reprochar, tampoco arrepentirse, pero sí se vale dejar que la nostalgia invada nuestros cuerpos, también se vale llorar, pero por nada del mundo se vale amar en voz alta enfrente de él/ella: recuerda que si no fue el amor de tu vida, fue tu compañía muchos años. Sólo en ese entonces valorarás lo que tuviste y anhelarás con más fuerzas lo que jamás lograste tener, pero admítelo, fuiste feliz. Amaste y te amaron.
...
Sé que este post quizás carezca de sentido común, lógica y demás cosas, pero este día quise decirle a mi amiga lo que nunca le dije: Gracias, siempre sabes qué decirme, cuándo y cómo.
Te quiero.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un post -corto- de película

How happy is the blameless vestal’s lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray’r accepted, and each wish resign’d.

- Alexander Pope.



Anoche vi Eternal sunshine of the spotless mind y no pude evitar sentirme identificada. Para quienes ya vieron la peli, saben que Joel contrata un servicio el cual le garantizan olvidar a Clementine, quien por cierto, ya olvidó a Joel -bajo el mismo procedimiento- (quien no la haya visto, ya lo sabe)... total, me sentí identificada porque a veces de verdad desearía que existiera una clínica así, para llegar y entonces poder olvidar todo en una noche.

Pues bien, mientras veía cómo borraban a Clementine de los recuerdos de Joel, no pude evitar preguntar: ¿por qué? si eran tan felices y pasaron momentos tan bonitos, ¿por qué borrarlos?. Entonces recapacité: definitivamente no me gustaría que borraran absolutamente nada de mi mente, ya que ahí tengo guardadas tantas cosas, sin las cuales mi vida sería tan insípida. Son esas pequeñas cosas, pequeños detalles y/o momentos que llegamos a vivir con alguna persona. Si yo recurriera a alguna clínica de ese tipo, estaría como Jim Carrey, huyendo de los "borradores", escondiéndome en otros recuerdos; todo con tal de no olvidar. Porque después te das cuenta de que por mucho daño que te haya hecho, es un recuerdo que quieres conservar, y es que vivimos basandonos en una serie de eventos, que afortunados o no, son nuestros recuerdos, nos pertenecen y queramos o no, son momentos de los que aprendimos cosas buenas y cosas malas, que nos divirtieron o nos hicieron llorar, que nos enseñaron a amar y, por qué no, también a odiar.

Olvidar un viaje porque discutieron, olvidar una comida porque no te veía a los ojos, olvidar un hogar porque creían ya no ser felices, no son razones suficientes. Siempre hay algo mas allá, no todo puede ser malo, los momentos buenos debieron predominar, y esos son los que uno debe conservar, guardar y cuidar de ellos. De los malos solo debe aprender, y dejarlos ir solos con el tiempo.

No cabe duda que cada día odio mas Holliwood y sus películas cliché, llenas de basura romántica solo siembran en mi la envidia, aunque fuera de eso lo acepto, hay películas tan lindas que siempre te dejan un mensaje de una manera u otra: Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, definitivamente es de mis favoritas (:

¿Puede llegar a ser tan grande el dolor que te provoque una persona como para querer olvidarte completamente de ella?